jueves, 13 de noviembre de 2014

Todo lo que..., 6


6) Un artista como bajista, y el hijo de la señora Best




  
  A principios de 1960, Lennon invitó a otro de sus amigos a integrarse en el grupo. Se llamaba Stuart Sutcliffe, y era estudiante de Arte. Al parecer, pintaba muy bien. Ganó un premio en metálico por uno de sus cuadros, y Lennon le convenció para que se comprase un bajo con el dinero del premio, y se uniese al grupo. Sutcliffe no sabía tocar el bajo, pero eso no parecía ser un obstáculo. En parte, porque el bajo era el instrumento más fácil de tocar: bastaba con pulsar la tónica del acorde, y poco más.
    El nuevo grupo ya no se hacía llamar Quarry Men, sino Beatals. Estaba formado por John Lennon, Paul McCartney, George Harrison (guitarras), Stuart Sutcliffe (bajo), y los sucesivos bateristas que ocupaban efímeramente el puesto.
    En mayo de 1960, se incorporó un baterista llamado Tommy Moore, y el grupo fue rebautizado como los Silver Beatles. Fueron contratados para una gira como grupo de apoyo al cantante Johny Gentle durante la cual ganaron muy poco dinero, pasaron hambre, y no progresaron mucho.
    


Los Silver Beatles, en el Blue Candle, el 10 de mayo de 1960, pasando un casting.
El baterista es Johny Hutchinson, que se brindó a tocar un par de piezas porque Tommy Moore,
el baterista del grupo, llegó tarde...De izquierda a derecha, Stu Sutcliffe, John Lennon, 
Paul McCartney, Johnny Hutchinson y George Harrison 


En julio, incorporaron a un baterista llamado Norman Chapman, que duró unas pocas semanas. Y, entonces, cuando todo parecía estar llegando a su fin, se presentó la posibilidad de conseguir un contrato para tocar de forma regular en un club de Hamburgo. Varios grupos de Liverpool habían estado tocando en clubs de Hamburgo, y tenían un éxito notable.
      Pero los Silver Beatles estaban, como casi siempre, sin baterista. Sin un baterista, no podían aceptar el contrato. Necesitaban desesperadamente a alguien que tocase la batería, y que además estuviese dispuesto a irse a trabajar a Hamburgo. Y entonces pensaron en Pete Best, el hijo de la señora Best, la dueña de la Casbah. Pete estaba echando una siesta cuando le llamaron.
     Hicieron una prueba de no más de dos horas, y a continuación Pete preparó su maleta para el viaje a Hamburgo. El nuevo grupo, formado por John Lennon, Paul McCartney, George Harrison (guitarras), Stuart Sutcliffe (bajo), y Pete Best (batería) se hacía llamar The Beatles.
      Así pues, fue en agosto de 1960, y con esta formación en particular, como nació el grupo de los Beatles. El 17 de agosto de 1960, recién llegados de Liverpool, los Beatles dieron su primer concierto en el Indra Club, un pequeño antro del barrio chino de Hamburgo. 




Presumiblemente, el día que los Beatles llegaron a Hamburgo. De izquierda
a derecha, Johnn Lennon, George Harrison, Pete Best, Paul McCartney y Stu
Sutcliffe. 

  Y, en efecto, creo que se puede afirmar que fue en Hamburgo donde empezó a brotar la semilla del éxito de los Beatles. Hasta entonces, los sucesivos grupos de Lennon y compañía no habían destacado de un modo especial entre los otros -muy numerosos- grupos de Liverpool. Pero para los Beatles ahora empezaba una época muy intensa, y en cierto modo brutal. Tenían que tocar muchas horas seguidas (hacían pases diarios de seis y ocho horas), a menudo sólo para media docena de marineros borrachos.
    Por otro lado, unos jóvenes estudiantes de Arte les descubrieron, y se enamoraron de ellos, empujándoles a ir un poco más allá del puro rock & roll. Astrid Kirchner se hizo novia de Sutcliffe, y les retrató con sus guitarras a cuestas en diversos lugares de la ciudad. Y también les animaron a cambiar de peinado, y de atuendo. Grabaron un auténtico disco para el mercado alemán como grupo de apoyo al cantante Tony Sheridan. Probaron las pastillas “Preludín”, una especie de anfetamina que les permitía seguir tocando y “haciendo show” –como les exigía el empresario. Peter Brown describe aquellos días como “una disneylandia sexual”, porque vivían rodeados de prostitutas y bailarinas de striptis. La película “Backbeat” recrea aquellos tiempos con una gran banda sonora, y fidelidad al clima de entonces, aunque algunos eruditos critican sus errores históricos.
    Desde el punto de vista musical –que es el que interesa-, estuvieron practicando horas y horas y horas. Y, entre una cosa y otra, cuando volvieron a Liverpool el público quedó impactado: eran unos intérpretes muy curtidos.

***

     No entraré en muchos detalles, porque éstos pertenecen ya a la historia de los Beatles, y no de los Quarry Men. Los Beatles regresaron de Hamburgo cuando se disponían a abandonar el Indra por un club de más categoría. Su patrón les puso muchos obstáculos, y cuando Paul y Pete Best fueron a recoger sus cosas para trasladarse a un nuevo habitáculo, provocaron accidentalmente un incendio al quemar un preservativo. La policía alemana descubrió que George Harrison era menor de edad, y por lo tanto no podía trabajar legalmente en Alemania, y le obligó a volver a Inglaterra.
    Entre tanto, Stuart estaba cada vez más interesado en pintar cuadros, y en vivir su romance con Astrid. Finalmente, consiguió una beca para estudiar en la Escuela de Arte de Hamburgo, y decidió quedarse allí cuando los Beatles volvieron a Liverpool.
    Paul se había quedado sin guitarra, y decidió comprarse un bajo. Por otro lado, ni Lennon ni Harrison querían hacerse cargo del bajo, aún un instrumento de segunda categoría, el instrumento de los torpes.
    Los Beatles volveron a Hamburgo para una nueva tanda de recitales, y nada más llegar, en la misma estación, conocieron la mala noticia: Stuart Sutcliffe acababa de morir de un ataque, aparentemente un derrame cerebral.

    Finalmente, en junio de 1962, cinco años después de la fiesta en St. Peter de Woolton, los Beatles consiguieron su primer contrato discográfico serio con el sello Parlaphone. Tampoco entraré en muchos detalles acerca de esta última transformación del grupo. Los Beatles hicieron unas pruebas en el estudio, y George Martin, el productor, dijo que en la sesión de grabación utilizaría un baterista de estudio. Al parecer, no dijo que Pete Best tocase mal, ni tampoco que hubiese de salir del grupo. Utilizar bateristas de estudio no era una práctica inhabitual.
   Pero, entonces, John, Paul y George decidieron que Pete tenía que dejar el grupo. Este es uno de los grandes puntos negros en la historia del grupo, uno de sus aspectos menos beatíficos. Tras dos años de brega en los peores cuchitriles, cuando por fin conseguían un contrato discográfico, precisamente en las puertas de la profesionalidad…, Pete Best era expulsado del grupo. Ni siquiera se atrevieron a decírselo a la cara. Brian Epstein, su nuevo y flamante manager, fue el encargado de comunicarle la noticia al interesado: “The boys want you out of the group” -otra de las frases célebres. Sin más explicaciones.
 ¿Un punto negro?. Bueno, sin duda; aunque sólo sea por las formas. Pero tampoco una barbaridad. Pete Best quizá no era tan mal baterista como podría parecer, ni tampoco un mal tipo. Pero no acababa de congeniar con los otros, no estaba en su mismo ajo. Y, en el mundo de la música, la empatía es decisiva. Y en el mundo de la música beatle, aún más. Casi tan decisiva como para permitir que un amigo se una a la banda, aunque no sepa tocar, o como para impedir que un músico competente siga en la banda si no es amigo.
  Tras conocerse la noticia, las fans de Pete Best se amotinaron en la puerta de The Cavern, y en la trifulca se escapó una hostia que fue a parar al rostro de George Harrison. Fotografías de los días posteriores en el estudio de grabación demuestran que le quedó el ojo morado.
  Y, por cierto, el día de la grabación George Martin acabó utilizando a un baterista de estudio llamado Andy White. En verdad, hicieron varias tomas de “Love me do”: en una, tocó la batería Andy White, y en la otra tocó Ringo Starr.

  Sin embargo, quién sabe si una fidelidad mal entendida habría llevado al grupo a una crisis al cabo de poco. Por el contrario, el nuevo baterista de los Beatles fue un tipo paciente, capaz de sorportar el ego de los tres guitarristas sin ahogarse. Un tipo humilde, capaz de convivir con la creatividad de los otros tres que sí componían canciones. Un tipo que unía al grupo, en vez de agrietarlo. Un tipo que, curiosamente, era una extraña mezcla de zurdo-diestro, lo que le llevaba a tener una manera peculiar de tocar los redobles… Un baterista dócil, que no exigía compases para sus solos, pero a la vez original: el complemento ideal para un grupo de guitarristas.
 Cuando John, Paul y George se encontraron –una vez más- ante el dilema de buscar un baterista para el grupo, decidieron hacerle una oferta a uno de los más prestigiosos bateristas de Liverpool: un tal Ringo Starr.


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